domingo, 23 de agosto de 2015

Triste

María estaba triste. Bastante triste. Parecía estar alegre, pero estaba triste. Una vez había leído que era más fácil fingir una sonrisa que explicar porqué se está triste. Y así lo hacía. Pero en el fondo defendía su derecho a estar triste, porque no todos los días se está alegre y ese día María estaba triste.